Las buenas decisiones son lo que separa a los emprendedores exitosos de quienes se quedan sin dinero y consiguen trabajo. Como emprendedor tienes que tomar 50+ decisiones cada semana. Algunas son más grandes que otras, pero todas afectan a la cantidad de dinero que entra en tu cuenta bancaria a final de mes y en el futuro. Decisiones sobre a quién contratar y despedir. Decisiones sobre cómo responder a un empleado o cliente molesto. Decisiones sobre cómo posicionar tu producto o servicio. La lista de decisiones sigue y sigue. Y lo más difícil es que estas decisiones siempre hay que tomarlas. Muchas veces, la gente de tu equipo no puede esperar a que "recopiles más datos" o "recibas más consejos" antes de que tomes la decisión. Si has construido un negocio real con empleados, tendrás adultos con alquiler que pagar y familias que alimentar mirando a TI para resolver sus problemas y así todo el barco pueda seguir avanzando. Lo que he descubierto es que las personas que pueden aprender a tomar estas decisiones tranquilas, tranquilas y lógicas bajo estrés son las que están capacitadas para ser emprendedoras.