Los demócratas no quieren que nuestras fronteras estén aseguradas, ni quieren que deporten a los inmigrantes ilegales criminales de nuestro país. Por eso los demócratas tienen políticas de santuario peligrosas que impiden que las fuerzas del orden locales y estatales colaboren con la Administración para expulsar a inmigrantes ilegales violentos. Por eso los demócratas demonizan y ponen un blanco en la espalda de los agentes federales de la ley, que simplemente hacen su trabajo para mantener a salvo a los estadounidenses. Y por eso los demócratas están pidiendo imprudentemente recortar fondos a las fuerzas del orden federal y abolir ICE. Los demócratas no mantendrán a salvo al pueblo estadounidense.