No se lo enseñes a los bancos. Las stablecoins acaban de escalar hasta tener 200 millones de personas. Mientras tanto, la Ley de Claridad se estanca sobre quién puede ofrecer el yield sobre los dólares. Las stablecoins empiezan a parecerse a cuentas de ahorro globales y siempre activas. Los bancos preferirían que no existiera competencia.