Un amigo del noroeste que conozco desde hace muchos años, es muy orgulloso. A pesar de que en estos años su negocio ha tenido dificultades, siempre se muestra ante el tonto como si le estuviera yendo muy bien, temiendo ser menospreciado. El tonto quiere decirle: Ya no es necesario juzgarlo por la riqueza mundana, no es necesario esforzarse tanto por mantener las apariencias. ¿Debería decírselo directamente?