El Ministerio de Defensa sirio informó que grupos del ejército, apoyados por vehículos blindados y tanques, entraron en los centros de Latakia y Tartus tras una escalada de ataques por parte de grupos fuera de la ley que atacaban a residentes y fuerzas de seguridad, con la misión de mantener la seguridad y restaurar la estabilidad junto a las fuerzas de seguridad internas.